Los gatos que tienen una viva curiosidad les gusta tener un nuevo compañero en casa, en este caso, un bebé. A otros les molesta cualquier cambio dentro del equilibrio doméstico, alejándose del desorden causará un bebé dentro del hogar. Pueden hasta instalarse en una parte aislada de la casa durante días, y saliendo solamente para comer y beber. El ensuciamiento inapropiado es otra reacción común. Estos gatos generalmente necesitan algo de tiempo, consideración y atención antes de que puedan aceptar el inevitable “Se queda”.
Nunca he oído de un gato que arañe a un niño a propósito, por lo que lo consulté con un pediatra, un veterinario y una enfermera para ver cómo ha sido su experiencia y ninguno de ellos mostró un caso de gatos que hayan arañado a un infante. Esto realmente podría ocurrir con un gato que tenga serios problemas de agresividad, pero poca gente mantendría a un gato así en casa junto con un infante. El riesgo de arañazos accidentales podría ser mayor con un gato pequeño, ya que son más propensos a moverse con velocidad inesperada y a tener comportamientos violentos y tal vez no hayan aprendido aún a no usar sus garras mientras juguetean. En cualquier caso, todos los profesionales están de acuerdo en que ningún niño debe dejarse solo en compañía de cualquier animal.
Eso es fácil de lograr desde la perspectiva de lograr la cooperación
del recién nacido, ya que no tienen la agilidad para “hacerle
una visita” inesperada al gato. Sin embargo, los cuidadores
de gatos de todo el mundo estarán de acuerdo que las palabras
“gato” y “cooperación” raramente se
hallan dentro de una misma frase. He aquí algunas estrategias
para evitar un encuentro accidental y con menos posibilidades de que
ocurra:
En la mayoría de los casos mientras el tiempo va transcurriendo, su gato se acostumbrará a los sonidos y olores de su bebe, con tiempo y guía su bebe aprenderá como interactuar con su gato.
Animal Behaviourist John Wade (http://www.johnwade.ca/)