En todas partes, a los perros les encanta saltar sobre las personas para llamar su atención. Los perros indóciles que no saben quién es el maestro y quién el discípulo, no les importa qué clase de atención podrán conseguir, ya sea positiva o negativa. Solamente les interesa llamar la atención y, con frecuencia, el saltar hace llamar su atención. Cuando son cachorritos, no es extraño ver a las personas estimular una interacción con la parte superior del cuerpo. Este comportamiento, el cual se considera positivo en un cachorro, puede fácilmente continuar hasta la edad adulta.
En algún punto entre las 10 y 16 semanas de edad, toda raza canina se hace más ágil y rápida que los seres humanos. Se hace dificultoso interceder de manera eficiente y/o segura al momento que los perros saltan sobre Usted u otra persona. La solución es bastante sencilla: nivele el campo de juego entre el perro y usted colocándole una correa cada vez que anden juntos, tanto dentro como fuera del hogar.
Comience controlando cualquier salto que realice su perro sobre usted o cualquier miembro de su familia. Haga esto por lo menos una semana. Esto le dará a su perro un poco de ventaja inicial, así que cuando la o el perro aprenda a no saltar en determinados ambientes fuera del hogar, ya tendrá una idea de lo que le espera. Cuando el perro salte, hálelo a un lado y use un lenguaje tanto corporal como oral con términos apropiados para indicarle que usted no está de acuerdo con la forma que emplea para llamar su atención. Tan pronto como el perro ya esté de nuevo en el suelo, demuéstrele su afecto. Esto típicamente evoca a otro salto porque el perro está acostumbrado a equiparar salto con atención. Después de un rato, el perro comienza a pensar diferente y que recibirá cariño aunque no salte. No se preocupe si el perro no asimila esto de forma inmediata.
La siguiente parte es vital, aunque al comienzo pueda parecer completamente ilógico. Seguidamente, intente que el perro salte sobre usted nuevamente, y repítalo tantas veces como sea posible. Frecuentemente, en 3 ó 6 repeticiones, el perro le mirará como si dijera: “Así que, lo que me estás diciendo es, no saltes cuando yo lo haga”. Entonces comenzarán a pensar: Me pregunto qué puedo hacer para llamar su atención.” y comienzan a experimentar distintos tipos de saltos, a tocar ligeramente con la nariz, a sentarse, etc. Después de un tiempo, el perro se dará cuenta que los cariños que usted le ofrece quieren decir “mantener las cuatro patas en el suelo”
No tomará mucho tiempo antes que se adapten. Intenten diferentes
escenarios que puedan evocar un salto. En realidad, haga de esto lo
más importante de la semana. Cada vez que tenga oportunidad,
haga algo que el perro pueda malinterpretar como un indicio para saltar.
Una vez que el perro aprenda a que se supone que no debe saltar sobre
algún miembro de la familia sin importar la razón, invite
a personas conocidas a participar, tanto de su casa como los de fuera.
Es realmente sorprendente lo rápido que funciona.
Animal Behaviourist John Wade (http://www.johnwade.ca/)